El Mundo
MOROGORO, Tanzania. El pequeño agricultor Peter Mcharo, de la oriental región tanzana de Morogoro, tiene motivos para estar alegre. Sus campos están sanos y llenos de maíz, aunque pasa menos tiempo trabajándolos.
Considerada una posible solución a la inseguridad alimentaria y un mecanismo de adaptación al cambio climático en África, la labranza de conservación les permite a cultivadores de Tanzania, como Mcharo, obtener mejores cosechas.