“Queremos reconocimiento del trabajo sexual de mujeres mayores de edad y que estamos en este trabajo por consentimiento propio”, declaró en una conferencia de prensa la argentina Elena Reynaga, presidenta de RedTraSex, y cuestiona que no se discrimine entre las trabajadoras del sexo por decisión propia y las que caen en redes de trata y son obligadas a prostituirse.
La Red solicitará a la Organización de Estados Americanos (OEA) que en su próxima Asamblea General, que se celebrará del 3 al 5 de junio en Bolivia, emita una resolución en la que determine que la prostitución es un trabajo legal.
Prometen pagar impuestos, denunciar abusos laborales, revelar las redes de sobornos policiales y comportarse con respeto y profesionalismo, para ser reconocidas como una fuerza laboral generadora de divisas.
“No somos parte del problema, somos parte de la solución”
“Las trabajadoras sexuales no somos parte del problema, somos parte de la solución. Queremos tener los mismos derechos que tienen los trabajadores y trabajadoras de nuestra región”, dijo Reynaga.
La presidenta de RedTraSex advierte que a mucha gente no le conviene que la prostitución sea legalizada, ya que “es un tremendo negocio” para intermediarios, policías y autoridades judiciales corruptas que ganan grandes cantidades de dinero con los sobornos exigidos a las mujeres para no apresarlas o liberarlas.
Reynaga propuso que los ingresos que generen sean invertidos en políticas de desarrollo social, para combatir los escenarios de pobreza que obligan a prostituirse a gran número de latinoamericanas. El Periódicocr

