Opinión
Por B. Archer Moore.
En la Reserva Indígena de Keköldi, desde hace algún tiempo atrás, se vislumbra un régimen al estilo Talibán. Hace más de un año, un grupo no determinado de indígenas Bribrí de la Reserva Keköldi, han mostrado inconformidad con una evidente conducta altanera y de cuestionada transparencia de parte de representantes de la Asociación Integral de Desarrollo Comunal de la Reserva Indígena de Keköldi.
Igual preocupación han expresado respecto a un abogado de apellido Chaverri, quien ha venido figurando como asesor legal de esa Asociación Indígena y los altos cobros de honorarios por juicios de cuestionable validez jurídica y moral.
Las denuncias van desde el abuso sexual de menores de edad, hasta el negarles sus derechos de afiliación a la Asociación, cosa prohibida por las Leyes que regulan las Asociaciones de Desarrollo Comunal.
Hace menos de un año, se logró justicia en al menos uno de los casos más preocupantes para estos pobladores. El entonces Presidente de la Asociación fue condenado a cárcel por haber violado sexualmente a una niña menor de edad.
Ahora resulta que, al nuevo Presidente de la Asociación, quien tiene menos de un año de ejercer el cargo, se le atribuye haberle propinado un "machetazo" al esposo de una Indígena Bribrí, residentes de la Reserva Keköldi y quien se había negado días atrás en seguir sus órdenes.
Según testimonios de la víctima costarricense oriundo de la Zona Sur, "el Presidente de dicha Asociación Indígena, lo había venido amenazando con "sacarlo de la Reserva de una manera u otra", a pesar de que su pareja es una Bribrí y comparten el mismo hogar en esa Reserva.
El pasado miércoles de amenazas e insultos se pasaron a los hechos, donde por un milagro de Dios no resultó en una fatalidad. El herido recibió atención médica en la Clínica de la CCSS de Home Creek - Talamanca, donde tuvieron que darle más de veinte puntadas para cerrar la herida que tiene en su espalda.
Por la ubicación de la herida (su espalda) y el testimonio del herido y testigos, no cabe la menor duda que, el Líder de esa Comunidad Indígena de Keköldi, a quien se señala como el agresor, debería de estar detrás de las rejas por intento de homicidio.
Sin embargo, en forma inexplicable, el agredido fue arrestado mientras recibía atención médica y el supuesto agresor, camina libre por las calles, como si nada ha hecho.
Pareciera que, el "Quasi Rey de Keköldi", ha dispuesto imponer su voluntad al "filo de la navaja" y al margen de las leyes y conductas socialmente aceptables en nuestro país.
Se vislumbra en esa Reserva Indígena, una copia al carbón de la "LEY DE LOS TALIBANES". A nadie conviene este tipo de conducta y si no lo corregimos ahora, lo vamos a lamentar cuando ya sea muy tarde.
Somos un país multicultural y sediento de pluralismo, donde la tolerancia y el respeto mutuo nos engrandecerán. Mientras que, el sectarismo étnico-cultural, nos deparara el peor de los destinos capaces de imaginar.
En Costa Rica no debería, ni puede haber espacio para las conductas extremistas, racistas, sectarias y "TALIBANAS".
-El Periódicocr.com se reserva el derecho de eliminar comentarios injuriosos, que ofendan a otras personas o que sean contrarios a las leyes. Por eso,exprésese con libertad y sumo respeto.